Crónica del Taller "Literatura y Narrativa: Leer, escribir y escuchar prácticas de la Medicina Narrativa"
Por Gustavo Kusminisky y Mariana Rezk
¿Qué nos ocurre mientras escuchamos una historia?
¿Qué queda de una voz después de haberla escuchado?
Estas dos preguntas fueron el hilo conductor del taller.
Participaron aproximadamente veinte personas, la mayoría de las cuales ya había transitado otros talleres durante la Jornada.
Para comenzar nos presentamos brevemente y contamos cual iba a ser el recorrido al que los invitábamos. Seguidamente les invitamos a realizar un centramiento corporal guiado: registrar los apoyos del cuerpo y la respiración y tomarnos unos minutos para disponernos a escuchar con un poco más de presencia.
El primer cuento que compartimos fue “El uso de la fuerza”, de William Carlos Williams, leído en voz alta por Gustavo.
La propuesta fue que, mientras escuchaban el cuento, pudieran ir anotando aquello que llamara su atención o apareciera durante la escucha: una palabra, una frase, un gesto, una imagen, una pregunta o recuerdo.
El siguiente momento consistió en compartir lo escrito en duplas: leerle lo escrito a la persona que estaba sentada al lado y que esta registrara qué iba apareciendo en ella mientras escuchaba. Luego intercambiaban los roles.
Antes de continuar hicimos una nueva pausa de centramiento corporal guiado.
La segunda lectura fue “Arroz”, de Alejandra Kamiya, también leído en voz alta por Gustavo. Nuevamente, las y los participantes fueron registrando sus resonancias y luego compartieron sus anotaciones en duplas.
A esta altura del taller las y los participantes tenían por escrito las resonancias de los cuentos y distintas voces: palabras a partir de la lectura de los cuentos, imágenes, sensaciones, preguntas, recuerdos y también lo aparecido al escuchar a otras personas.
A partir de ahí propusimos que se dedicaran unos minutos, en silencio, a desplegar una escritura libre. La invitación fue a escribir un pequeño relato, un recuerdo, una escena, un poema, algunas imágenes o, simplemente, unas pocas palabras.
Después de diez minutos de escritura se abrió el espacio para compartir. Varios participantes tomaron la palabra, leyeron sus textos y contaron brevemente cómo habían surgido. Aparecieron recuerdos, relatos breves y también algún poema.
A continuación, como coordinadora y coordinador, compartimos acerca de la elección de los cuentos y de las propuestas relacionándolo con prácticas y recursos fundamentales de la Medicina Narrativa: la literatura, la lectura en voz alta, escucha atenta y la escritura.
Finalmente, cerramos el taller como, de algún modo, lo habíamos iniciado: preguntándonos nuevamente:
¿Qué nos ocurre mientras escuchamos una historia?
¿Qué queda de una voz después de haberla escuchado?
