Historia, enfermedad y palabra. Las narrativas de enfermedad en la historia social de la medicina.
- SAMEN

- 3 jul
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Actualizado: 16 jul
Por Alejandra Cherñavsky
Coordinadora de la Comisión de Comunicación y Miembro de la Comisión Directiva de la SAMEN.
El ateneo de la SAMEN cuyo título da nombre a esta nota estuvo a cargo del historiador y docente Pablo Souza. En aquel espacio, abrió un enorme abanico de temas que se sintetizan a continuación.
La historia de la medicina es una disciplina centenaria nutrida por las vertientes germano-norteamericana, española y francesa. Sus referentes son Henry Sigerist (1891-1957), Pedro Laín Entralgo (1908-2001) y Michael Foulcaut (1926-1984), respectivamente. Esta tradición historiográfica estudia los saberes, tecnologías y espacios médicos (hospitales, laboratorios, anfiteatros, morgues), las atenciones domiciliarias y la destilación del profesionalismo a partir de la charlatanería. Pero cuenta la historia de los grandes progresos en medicina sólo desde la perspectiva de los propios médicos.
Tres autores están ligados a un nuevo abordaje de la historia de la medicina denominado "Historia social de la medicina": Roy Porter, Charles Rosenberg y Arthur Kleinman. En el ateneo mencionado se destacaron aquellos aportes de estos autores emparentados con el campo de la medicina narrativa.
1) El historiador británico Porter afirma que a lo largo de la historia, la enfermedad siempre estuvo ligada a diferentes significados (un memento mori, un castigo providencial u otros). Desde esa perspectiva, propuso contar la historia de las enfermedades a través de narrativas relacionadas con preguntas tales como las siguientes: "... ¿Cómo explicaban por qué y cómo la frágil barca de la salud se volcó en la enfermedad? ¿Eran naturalistas o divinas tales explicaciones?, ¿descriptivas o prescriptivas?, ¿las personas eran fatalistas o combativas ante la enfermedad?. Su artículo "The Patient's View: Doing Medical History from below" es un llamado a escribir la historia "desde abajo", lo que en otras palabras significa recuperar las voces de los pacientes y sus familias. Porter delimitó así un campo de estudio legítimo en sí mismo y con una metodología propia al que denominó "Historia social de la medicina". Ni este enfoque de la historia ni la medicina narrativa se consideran campos marginales o alternativos, sino complementarios al de la historia tradicional de la medicina o al de la medicina basada en evidencias, respectivamente.
2) El historiador y médico norteamericano Rosenberg señala que, en la cultura occidental, las enfermedades sólo adquieren legitimidad intelectual y moral cuando son concebidas como entidades específicas. Y que, históricamente, esto ocurre a través de un proceso gradual de definiciones, redefiniciones y negociaciones (ejemplos: la historia de enfermedades como la tuberculosis, la enfermedad renal terminal, etc.). Según este autor, la historia de las enfermedades debe recuperar necesariamente el ideario con que las personas han intentado comprender -a través del tiempo- la pregunta crucial: "¿por qué a mí?". Aquello que permite escribir la historia de una enfermedad es lo que él llamó -metafóricamente- "encuadrarla". Encuadrar la enfermedad permite captar la compleja interacción entre su realidad biológica y las herramientas intelectuales, culturales e institucionales disponibles en cada época. El autor resaltó que el "marco" dinámico que va delimitando el "cuadro" de la enfermedad a lo largo del tiempo debe recuperar las percepciones y experiencias individuales. En este último sentido encontramos una continuidad entre la propuesta de Rosenberg y el enfoque de la medicina narrativa.
3) En español usamos en forma genérica la palabra enfermedad, que en inglés se expresa a través de tres acepciones: disease, illness y sickness. El antropólogo y psiquiatra estadounidense Kleinman postuló que estos términos "... coexisten como tres caras de una misma moneda...". Illness describe la manera en que el individuo y su familia identifican y perciben los síntomas, los dolores o las limitaciones. Disease alude al abordaje de la enfermedad en el discurso médico y sickness define la dolencia desde el punto de vista de su percepción colectiva o hecho social. Según Kleinman, para obtener conocimiento sobre el mundo personal del sufrimiento no basta con agregar preguntas a una historia clínica estandarizada, sino que se requiere información proveniente de las narrativas de enfermedad. Este autor propone que la etnografía es el método de investigación más apropiado para este tipo de estudios. La misma metodología es frecuentemente utilizada en proyectos de investigación cualitativa en el campo de la medicina narrativa, lo que sustenta que haya una continuidad conceptual entre este campo y los aportes de Kleinman.
Les compartimos aquí el Ateneo al que hace alusión este artículo.
Bibliografia:
1- Arthur Kleinman (2020). The Illness narratives. Suffering, Healing and the human condition. Hacchette Book group USA
2- Roy Porter (1985). The Patient's View: Doing Medical History from below. Theory and Society, Vol. 14, No. 2. pp. 175-198
3- Charles E. Rosenberg (1989). Disease in History: Frames and Framers. The Milbank Quarterly, Vol. 67, Supplement 1. Framing Disease: The Creation and Negotiation of Explanatory Schemes, pp. 1-15


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